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miércoles, 31 de marzo de 2010

"Kin kow" o "vamos a comer arroz...

Aquí en Tailandia la gente come arroz con carne o pescado a todas horas, por la mañana a las ocho por ejemplo, no toman café, y te comen arroz con carne o pescado, a media mañana lo mismo, al medio día lo mismo, a la tarde y noche igual. “Kin kow” es como se dice, “vamos a comer arroz”.

La cocina en Tailandia es rica en sabores y muy variada. El marisco es excelente y lo preparan de mil maneras, lo mismo con la carne y el pescado. De los vegetales te encuentras de todo lo imaginable. Se aprovecha todo, no se tira nada. Las comidas normalmente están muy especiadas, o con curry o con otras especies, que yo personalmente no conocía, y chile - mucho chile. Ayer sin ir más lejos estuve comiendo rana con chile verde y rojo. De la rana se come todo, bien picadito y aderezado con muchas especies y el chile correspondiente, y estaba buenísima. Lo mismo las serpientes y los grillos: excelentes. Al principio siempre preguntaba qué era lo que tenía en el plato. Ya no pregunto, como lo que me ponen, y la verdad es que descubro nuevos sabores que desconocía hasta ahora, o sea una gozada. Cuando estoy comiendo algo que para un occidental no es lo más normal, lo sé por las risas de los amigos tailandeses. Esas risas sinceras amenizan la mesa y hacen a uno un poco más feliz.

Y ahora me voy a comer arroz, ciao.

martes, 9 de febrero de 2010

La aventura está en muchas pequeñas cosas

La aventura está en la carretera, si sabes mirar: cuando te paras para comer una naranja y en el árbol que tienes delante hay una ardilla intentando coger una mariposa. O en la cuneta ves a una serpiente comiéndose a una rata, o a dos chicas que te pasan con una moto, se paran para darte una cajita de chicles y una botella de Nestea que seguramente compraron para ellas.

La aventura no es que te ataquen una docena de delincuentes asiáticos y les des una paliza con tus manos, y salgas huyendo y ellos te persigan, y cuando te están alcanzando, de pronto aparece la Cónsul de España en Asia que está como un queso, en un deportivo, y me dice “sube muñeco”, que te voy hacer un hombre...

No, la aventura está en muchas pequeñas cosas: ir al mercado en los pueblos, donde el único extranjero eres tu, eso si es una aventura..

Bueno dejemos las aventuras y a lo que nos ocupa: mañana espero estar en Hipot, ahora en la vuelta repito pueblos pero por carretera diferente. Es una gozada porque sabes donde vas a pasar la noche. Solo repito pueblos en Malasia porque entrando en Tailandia voy por el otro lado de la costa, por sitios que no conozco.

Se me han caído las uñas de los dedos gordos de los pies, me imagino que volverán a salir. Bueno, voy a buscar un sitio donde comer, la otra vez cuando pasé por aquí me fui a comer a un chiringuito de comida hindú: estaba la comida demasiado picante o sea que intentaré buscar otro sitio.

El tiempo está perfecto: mucho calor pero nada de agua. ¡Guay! Bueno, abrazos a todos y todas, bueno a algunas, no ;-)