martes, 15 de marzo de 2011

Descanso y preparando el viaje a Borneo

Mi hijo y Juan ya se han ido, me he alegrado de su presencia. Yo ya tengo pasaje para Lanzarote para el cinco de mayo.

Como os comenté, es poco el tiempo para emprender la aventura de Borneo, por lo tanto la dejaré para después de mayo. De momento, dentro de tres días salgo para el sur hacia Malasia para recopilar información sobre Borneo. Iré por la zona de Dongón, que se supone que desde allí sale el ferry para Borneo. Lo he mirado en el mapa y está enfrente de esa zona, así voy ganando tiempo y de paso sigo entrenando, porque este último mes no ha tenido mucho tiempo, he tenido que hacer de anfitrión de mi hijo y Juan. A estos dos no se les puede dejar solos, son un peligro público.

La bici la tengo en casa del chino para que me la ponga a punto: los frenos están gastados, el plato grande esta gambado y no entran muy bien las marchas y la rueda de atrás tiene dos radios rotos. A la bici le pasa como a mi, que tenemos muchas averías pero todo tiene arreglo, creo.

Bueno, mas adelante os contaré mas cosas, ahora me voy a comer arroz. La tribu está otra vez en casa y todos vienen con ganas de comer, besitos…

viernes, 11 de marzo de 2011

Consideraciones sobre la prostitución

Lo cierto es que no puedo entender por que la prostitución en Tailandia es peor que la española o la europea y no lo puedo entender porque quizás yo sea una persona sin estudios osa un estúpido confeso y entonces quiero aprender. No vaya a ser que por estúpido te tomen por ignorante que también puede ser, pero allí si tengo algo que decir.
Puede que la iglesia apostólica y romana a la que pertenecemos casi todos los españoles nacidos en ciertas fechas mas o menos recientes, y a la fuerza nos vengan con las mismas arengarás de hace un montón de años, y lo cierto que son los mismos Varelas Cañizares y la misma gente del montón que ven en el sexo la mano del diablo, para los demás, porque si ellos lo practican con seres humanos inocentes, pongamos niños y niñas de corta edad, eso esta bien porque ellos solo se acogen a las leyes divinas y los jueces terrenales se avienen a ello porque el clero en Europa esta por encima de la ley humana, porque la ley de estos individuos no es terrenal aunque vivan en el planeta tierra..
Lo cierto es que llevan razón en Pattaya que no en toda Tailandia, solo en Pattaya hay zonas o calles que unas chicas preciosas que la mayoría no fuman, no beben, se cuidan y la ley las cuida y las mima, hacen que los seres humanos faltos de cariño, por viejos, por gordos, por tullidos, por poco agraciados,... encuentren un poco de calor humano, un poco de amor, que estas chicas y chicos están dispuestos a dártelo por un poco de tu dinero, siempre menos que en Europa, con la diferencia que aquí te hacen pensar que es cierto porque son personas cariñosas por naturaleza.
Esa mierda que nos venden en Europa del turismo sexual, que si no vayas allí, vete allí que es mejor destino para que no te cataloguen de libertino, de golfo. Hipócritas y falsos: cuando uno sale de vacaciones, aparte de sol y playa, lo que le interesa es follar, si es con tu mujer perfecto, y sino es con una tía que esté bien o un tío según gustos, que también esté bien, pues mucho mejor.
Todo lo demás son circunstancias, aventura, paisajes, todo eso también es perfecto...
Lo que vengo a decir es que nadie puede sentir vergüenza por venir a Tailandia por ese rollo del turismo sexual. Sé por cierta gente del Opus Dei que están haciendo campaña contra el turismo sexual en Tailandia, solo puedo decirles que la pederastia está muy penalizada por la ley y es casi inexistente y cuando a uno lo pillan le aplican todo el peso de la ley y aquí las penas se cumplen. En España según quien seas, abusas de niños y no te aplican ninguna ley y otra cosa más, hay mas prostitución en España que en Tailandia - o por lo menos, esto es lo que yo creo, y otra cosa más, en Tailandia las chicas o las putas están protegidas y respetadas por la ley, en España no tengo tan claro que sea el caso. Besitos

domingo, 27 de febrero de 2011

Laos con Sebas y Juanito

Por la imposibilidad de ir a Vietnam por falta de economía porque Sebas no le funciona la tarjeta y a Juan tampoco y yo no puedo costear tanto viaje de avión puesto que ese modo de trasporte en Asia es caro, decidí llevarlos a Laos que también merece la pena visitar.

Salimos de Bangkok en tren hacia la frontera de Laos por Naan al nordeste de Tailandia, entramos por un sitio que no entra gente caminando porque la distancia de la frontera thai a la frontera de Laos hay dos kilómetros que no hay nada, ni vi a nadie, ni gente ni coches. Llegamos a la frontera de Laos y no teníamos fotos para que nos dieran un visado de entrada pero los de la aduana con el teléfono y el ordenador nos las hicieron pagando por supuesto las fotos tres euros y la visa veinte.

Los de la aduana llamaron un taxi, bueno un tuk tuk reformado mas viejo que Matusalén, después de mucho regateo para bajar el precio que por cierto a Sebas le da vergüenza porque me dice que los precios son baratos. No se da cuenta que si no regateas todo te puede costar mucho mas de lo que vale. El tuk tuk nos llevó a una guagua que nos dejaría en Bamg Pradan para coger la guagua que nos llevaría a Vientiane. Esa guagua está a cien kilómetros mas o menos, pero tardamos seis horas. La carretera es muy montañosa y en muchos sitios no hay asfalto y donde está asfaltada, en los baches cabía el bus. La polvareda era de mucho cuidado y el bus no tenía ventanas, teníamos las gargantas secas. Menos mal que en cierto momento que paramos para mear había una choza de paja que tenía cerveza caliente, pero mejor que nada. Juanito compró un montón que todos los del bus bebieron menos el conductor. Lo cierto es que se montó una buena fiesta dentro del bus. Éramos tres extranjeros: Juan, Sebas y yo, el resto era del país y la cerveza ni la catan, no pueden pagarlas.

La gente que vive en estas montañas son realmente pobres, viven en chozas de bambú y paja y viven de lo que les da el bosque, madera, los ríos, peces, cuidan cerdos y animales y la selva les da fruta y plantan maíz. En estas alturas el arroz no se da muy bien, no pasan hambre pero no tienen economía para lujos. El dinero que les llega proviene de los jóvenes que emigran a Tailandia sobre todo para trabajar en los bares y hoteles.

Cuando llegamos a coger la guagua que nos llevaría a Vientiane era de lujo pero llegamos tarde con tantas paradas para mear la cerveza. Tuvimos que coger otra que era una tartana, los asientos super estrechos, no podíamos mover las patas. Tardamos en llegar a Vientiane que estaba desde allí a quinientos kilómetros, dieciséis horas. Llegué un viernes, la embajada de Tailandia me recogió el pasaporte pero el sábado ni el domingo trabajan, o sea que tengo que estar aquí cuatro días. Sebas y Juan cogieron el tren para Bangkok. Vientiane no tiene, aparte de ser una ciudad de provincias, nada mas, así que estoy solo esperando para una nueva visa de tres meses. Cuando llegue a Bangkok intentaré mandar las fotos que son para alucinar.

Ahora me voy a buscar un sitio para comer arroz, besitos...

Ah se me olvidaba en el primer bus en una parada metieron cerdos en el maletero y el maletero tenía un montón de agujeros que daban a la cabina así que podéis imaginaros el olor tan agradable que nos acompañó todo el camino.

lunes, 14 de febrero de 2011

Han llegado Juanito y mi hijo Sebas

Con Juanito me fui a Malasia a por dos semanas más de visado, podía haber sacado un visado de dos meses en Kuala Lumpur pero como dentro de una semana salimos para Vietnam y el visado se anula cuando sales del país, para evitar un gasto innecesario en tiempo y en dinero sobre la marcha cambié los planes y nos fuimos a Langkawi que es mas bonito y está mas cerca de Tailandia.

Juanito alucinó porque en la playa cogió almejas que después asamos en el bosque. Para conocer en dos días la isla alquilé una moto, la moto era buena, pero el paquete era muy malo porque no dejaba de moverse. Se nota que no tenemos cultura motril pero así y todo lo pasamos bien porque esa isla tiene rincones realmente encantadores, aunque en otras ocasiones estaba mejor - en temporada baja - ahora es temporada alta en la isla y hay demasiados turistas para mi gusto

Ayer llegó Sebas, mi hijo, y como siempre que lo veo me alegra la vida. Estaremos en Pattaya una semana y saldremos para Vietnam. Me ha alegrado porque la idea de ir a Vietnam surgió de el, así sale un poco a conocer otros mundos y salir del ambiente de tanta fiesta y alcohol y chicas.
Yo, la rodilla la llevo bien, no la estoy forzando, estoy cogiendo poco la bici por el motivo de la rodilla y porque tengo que servir de anfitrión a Juan y Sebas que solo quieren viajar con vehículos de motor. Les he dicho de alquilar bicis pero la idea no la acogieron con mucho entusiasmo o sea que he abandonado la idea y así de paso tengo una disculpa para descansar yo también, aunque cuando se vayan me costará volver a coger el ritmo.

Dentro de dos meses estaré en Lanzarote para pintar la casa, reparar la piscina que ya le toca y limpiar el invernadero mas jardín o sea que no voy a tener en el par de meses que me quedaré en Lanzarote tiempo para aburrirme, que me parece estupendo tener algo que hacer. Porque aquí cuando no estoy en ruta en la carretera, en Pattaya, quitando un par de días que salgo a pescar con unos amigos tais que tienen un barco de pesca, el resto del tiempo no hago gran cosa, solo entrenar con la bici y correr un poquito. El cambio de actividad me vendrá bien y de paso le echo una mano a Isa que no para...

Bueno me voy al apartamento a buscar a Sebas y Juan que están en el mismo edificio para ir a comer arroz, un besito a todos, ya os contare mi aventura en Vietnam con Juan y Sebas e intentaré mandar más fotos

martes, 1 de febrero de 2011

En este viaje ya he conocido dos cerdos.

En este viaje ya he conocido dos cerdos. Uno de cuatro patas en las montañas de Tailandia y otro de dos patas también en Tailandia. A veces echo de menos hablar con personas que hablen mi lengua y encontré en Pattaya un bar que lo regenta un español y se suelen reunir en ese bar los españoles que viven aquí.

Pues bueno, os cuento... ayer fui a echarme un par de cervezas y estuve charlando con un italiano afincado muchos años en Las Palmas de Gran Canaria. Este sujeto me dijo que tenía setenta años. La conversación derivó al problema del sida en Pattaya y la necesidad de usar condón. El, en cierto momento me dijo que no usaba condón y le dije que corría un riesgo innecesario. Me respondió que tenía setenta años y una enfermedad en estado terminal, le dije que si tenía cáncer y me dijo que no, que tenía sida. Le contesté: ¿¡Y entonces cómo follas sin condón?! Vas a pegarle la enfermedad a mucha gente.

La respuesta me dejó sin palabras, me dijo que como a el se lo habían pegado y tenía que joderse, que los que se contagiaran que también se jodieran. Le dije que si no lo estrangulaba allí mismo era porque estoy en un país extraño y quiero volver a ver a mi familia, le dije que era un hijo de puta y que no quería verlo más, que era un cerdo y al dueño del bar que no tenía vergüenza en dejar entrar a cerdos como ese y me fui y no pienso volver a ese bar.

Lo cierto es que en estos viajes tan largos a veces te encuentras gente maravillosa pero también cada elemento que hay que echarles de comer aparte. Lo único que puedo hacer es que cada vez que lo vea en algún local avisar a las chicas de que este tío tiene sida.

Bueno dejamos el tema desagradable y os cuento que dentro de poquito viene un colega y mi hijo Sebas a hacerme un poco de compañía, ya tengo ganas de verlos. Ahora me voy a comer arroz yo solito, que el buey solo bien se lame. Besos


miércoles, 26 de enero de 2011

Frontera Tailandia Kampuchea, 2da parte

Todo empezó por que la policía tailandesa, mató a tiros a un chaval que se dedicaba a robar motos nuevas en Tailandia para después venderlas en Kampuchea. Los camboyanos y los tailandeses en esos momentos crearon un tumulto de mucho cuidado en esa tierra de nadie que separa Tailandia de Camboya.
Según el austriaco que lo vio todo me dijo en las cuatro horas que nos tuvieron retenidos que la policía camboyana empezó a disparar a la gente sin mirar si eran tais o camboyanos. Allí estaban los ocho o nueve cadáveres para demostrarlo, según el austriaco todos muertos de bala. El austriaco grabó todo pero los militares camboyanos le quitaron la tarjeta. Le dije que vaya putada jugarse las pelotas para al final no tener nada. No me contestó pero viendo el aplomo de este tío se le notaba que no era un novato aparte de tener sus añitos. Con la sonrisa que me echó me di cuenta que tenía que tener un as en la manga.
Al cabo de las cuatro horas apareció el de los galones con los pasaportes y nos dijeron al austriaco y a mí que nos podíamos ir para Tailandia, que no podíamos entrar en Camboya porque la frontera estaba cerrada. El ruso se quedó allí. En la frontera thai me dieron un visado solo para quince días.

El siete de febrero tengo que estar fuera de Tailandia, el día seis viene mi colega Juan a Bangkok, me lo llevaré en el tren para Malasia a buscar un nuevo visado.

Todo esto no tendría mucha importancia si no fuera porque en un periódico un colega thai al que le conté la historia me dijo antes de ayer, no me dijo sino que me lo leyó, que el gobierno camboyano acusaba a los tailandeses arrestados en el tumulto de los asesinatos de los cadáveres que vi en la carretera. A la noticia le acompañaba una foto que se ve al hijo puta que me empujó con la pistola en la mano disparando a la gente.

El gobierno thai a retirado a los embajadores thai de Kampuchea y exige al gobierno camboyano que deje en libertad a los rehenes thais pues dicen tener pruebas de que los detenidos son totalmente inocentes... Y yo me pregunto que si esas pruebas no serán el as que el austriaco tenía en la manga… De todos modos ojalá hubiera muchos mas tíos con los huevos de ese austriaco… No sé qué pasará hoy, aun no se ha resuelto el problema.
Para mí todo ha terminado bien, bueno, todo no, la rodilla aun no estaba lista para un viaje tan largo y ahora estoy pagando las consecuencias por culpa de mi intransigencia. Me podría haber ahorrado este viaje, el visado en chonburi me habría costado sesenta euros...

Bueno, ahora, después del susto, ya en casita me voy a comer arroz y reposar la rodilla. Besitos

Frontera Tailandia Kampuchea, 1a parte

Voy a tener que cambiar mi comportamiento sobre el tema de la corrupción, esta intransigencia mía solo me trae problemas… cuando os comenté que en Chanburi me daban un mes mas pagando, pues mira por donde,… era cierto, esa es la ley… otra cosa es que cuando tenía todos los papeles rellenos, me dijeron que pasara por caja a pagar, eso hice. Pero me querían cobrar el doble de lo que vale, les dije que me devolvieran el pasaporte, que me iría a buscar un visado en la embajada de Camboya. Eso a las nueve de la mañana, a las diez con el cabreo preparé la catayan - es como se llama la bici en tay - de mala manera, de prisa y corriendo, y salí dirección Camboya a las diez y media, aunque solo está de Pattaya a trescientos cincuenta kilómetros, la carretera tiene sus complicaciones y más saliendo a esa ora que es cuando mas tráfico hay y el calor insoportable...

Bueno como diría un colega mío, vamos a hacerla cortita. Tardé tres días en llegar a la frontera de Kampuchea, hecho un cristo por los avatares de la carretera, mal dormido, el ultimo día antes de llegar tuve que dormir en un banco del 7eleven, pasando la frontera tay me di cuenta que había mucho revuelo, mas de lo normal, normalmente hay mucho alboroto en esos veinte metros de tierra de nadie Allí se comercializa de todo porque no se pagan impuestos. Me di cuenta de que algo raro pasaba, los policías de la aduana tay normalmente son muy huraños y nunca hablan, te sellan el pasaporte con el sello de salida y poco mas. Ese día me echó una parrafada que no entendí nada.

Aunque lo entendí cuando ya era tarde para dar la vuelta. Necesitas el visado de salida de Camboya después de haber cruzado la frontera, os cuento por que lo entendí: saliendo unos metros de la frontera tailandesa vi en un lado de la carretera ocho o nueve cadáveres, bueno solo vi los pies, unos estaban tapados con mantas, otros por encima con ropa vieja, y otros con sacos vacíos de arroz que seguramente cogieron de los márgenes de la carretera y les pusieron encima unas piedras para que el viento no arrastrara los sacos... Dejé la bici en el suelo y cogí la máquina de fotos, en ese momento veo a un tío que viene casi corriendo y con cara de muy mala catadura… Cuando me fije mas me di cuenta que llevaba una pistola en la mano, enseguida me di cuenta de lo que le molestaba. Guardé la máquina en la cartuchera, junté las manos y pedí disculpas. Empezó a insultarme y a empujarme, en ese momento pensé que me iba a pegar un tiro y seguro que me lo hubiera pegado si no llega a aparecer un tío de uniforme que lo hizo ponerse firme y guardar la pistola.
Después me enteré que el de la pistola también era militar de paisano.

Me llevaron a una estancia donde había un austriaco y un ruso, los dos periodistas. El austriaco había trabajado unos años en Brasil y en portugués pudimos entendernos. El ruso hablaba poco y solo en ruso, el militar de los galones me hizo un montón de preguntas, todas encaminadas y empeñado que si yo era periodista, les dije que no se llevaran mi pasaporte y me dijeron que esperara allí...
Así pude enterarme por el austriaco de lo que estaba pasando… no voy en estos momentos hablar de lo que sentía, lo dejamos para el siguiente correo y os cuento lo que está ocurriendo en esa frontera en la segunda parte ahora un abrazo a todos y todas a todas dos abrazos